El Almanaque de la Cocina Nacional 2012, editado por Culinaria Mexicana, es un importante testimonio sobre la actividad gastronómica en México
En una sociedad
de memoria ligera, todo esfuerzo por enraizar en un plano histórico las
experiencias, los valores, los logros, los acontecimientos, es siempre
plausible. Las redes sociales, y específicamente herramientas como twitter, se
han ponderado como recursos estratégicos en la difusión y la democratización de
la información. Eso sin duda es muy valioso, aunque también continuamos en
espera de expresiones menos volátiles que puedan ser un referente confiable en
pocos y muchos años sobre diversos fenómenos periodísticos.
Al menos en el
caso del periodismo gastronómico, hay todavía mucho por hacer para lograr ese
necesario equilibrio entre el apunte twittero y la consignación de hechos y
testimonios en documentos, ya sean electrónicos y/o impresos, que den una
visión de un momento y un proceso con testimonios, investigaciones, citas,
referencias, cifras y todo lo que amerita dicho ejercicio. “La verdad no tuve
tiempo de escribir la nota; pero subí muchos tweets”, me comentaba hace poco un
reportero cuando le pregunté sobre determinada cobertura. Excelente esfuerzo,
sin duda; pero dónde quedó el siguiente paso, la consignación estructurada de
ideas y hechos, que corresponde al periodismo en sus esquemas aún más
elementales.
No obstante la
incuestionable prevalencia que la cocina mexicana y los cocineros nacionales
han alcanzado como tema cultural y social, sin olvidar desde luego su
importancia mediática, la historiografía de este segmento tiene todavía mucho
por cumplir, aunque como siempre sucede hay ejemplos de trabajo serio, y no
necesariamente han sido realizados por los más famosos. En el ámbito
periodístico, se agradecen las notas bien sustentadas, con investigación y
testimonios, que siempre enriquecen la visión sobre tal o cual periodo,
acontecimiento o personaje, y que son sustento de lo que en los términos más
llanos de la investigación podemos definir como una buena hemerografía.
Recientemente, la
empresa Culinaria Mexicana, bajo la dirección de Claudio Poblete, editó el
Almanaque de la Cocina Nacional 2012. Si nos remitimos a la información
estampada en la portada de Coleccionable I, entendemos que se trata de la
primera emisión de un concepto informativo que aparecerá cada año consignando,
como ya lo hace en este número de debut, los acontecimientos más importantes de
la actividad gastronómica en México, teniendo desde luego como eje principal
los diferentes festivales y congresos que se realizan en diversas ciudades. Las
numerosas fotografías que acompañan las reseñas nos dejan claro que hay
personajes que son protagonistas o invitados infaltables de todos los festivales
de todo México; lo cual desde luego no desvirtúa la positiva efervescencia que
estos eventos tienen en nuestro país, con la esperanza de que varios de ellos
se consoliden y otros más afinen detalles para que realmente sean una propuesta
efectiva de turismo cultural.
Historias,
personajes, tendencias y sucesos; instituciones, recuerdos y promesas se
enlazan en esta publicación que se recorre con gusto al vuelo de las páginas,
dando la oportunidad de detenerse en los apartados que llaman la atención
particular del lector, pero que también abren la ocasión de adentrarse en otros
de los cuales no se tiene mucho conocimiento; pero ante los cuales hay
precisamente la oportunidad de conocer ideas y propuestas.
En una revisión
suscinta, pero sin duda puntual y enriquecedora, se abordan temas como los
básicos de la literatura sobre cocina mexicana; o la evolución del periodismo
gastronómico en México, sin faltar la mención de los blogs gastronómicos que, a
consideración de los editores, hay que tomar en cuenta con relación a la
gastronomía mexicana y sus diversos procesos e historias.
Un esfuerzo sin
duda de mucho mérito que hay que reconocer en esta necesaria recuperación
del pasado inmediato de la gastronomía en México y en la oportuna reflexión
sobre logros, retos y tareas a emprender en los distintos segmentos, incluyendo
el del periodismo especializado.
Fotos: Cortesía, Culinaria Mexicana y Crónicas del Sabor



























